

¿Qué tan difícil es lograr que las cosas puedan ser como deseas?
Difícil pregunta, y que seguramente no tenga ninguna universal respuesta, pero sí una amplia explicación (que ni se pretende dar aquí), de cualquier ángulo que la veas y posiblemente una aceptación de una mayoría complaciente y hasta cansada de tanto discutir, sin lograr un acuerdo unificador, y me pregunto: por qué?...
Principalmente, porque los deseos son simples invocaciones para que las cosas que para ti son soñadas, para otras aborrecidas, en ese eterno no querer y querer se encuentra el humano... unos desean ser feliz, otros lo aborrecen, nada tan absurdo y tan social, que se convierte en trivial...
Hay quienes desean todo, pero no son capaces de por lo menos intentar cambiar, el deseo se viste de miedos y frustraciones, ese ser maligno que te aterra, que sabes que esta ahí, y que no estas seguro que puede ser bueno o malo para ti.
Hay quienes desean poco, para otros y para sí mismo, con un amplio convencimiento de que las cosas pueden ser diferentes o sencillamente iguales... quieren y no quieren, desean y no no-desean, son objetos de eso que sin querer nos empuja a hacer algo, muchas veces, sin saber por qué...
Hay quienes no deseamos, con la ligera certeza que no cambiará nada el hecho de desear, que todo será como debe suceder y que el esfuerzo de llenarnos de esperanza sólo es un absurdo sueño que nos afirma que somos humanos... con el simple consuelo que no habrá frustraciones, debido a los proyectos siempre se ven afectados por la realidad y su fiel compañera: la tristeza...
Creo que desear es triste, y como sentimiento es la contra posición de la felicidad, que es el objetivo del Ser finalmente... creo que desear es perdida de tiempo, considerando que nuestra vida siempre es una cuenta regresiva, es una lucha contra el tiempo, y este es ese enemigo que como amigo te recuerda que somos mortales finitos... creo que desear no va con está sociedad cargada de religiones, que te dicen que hay un ser perfecto sobre ti, y si es tan perfecto, por qué llevarle la contraria deseando algo distinto que refute su perfección... Creo que desear nos esclavisa, es un simple deseo de libertad, que te invita a andar como el viento y te aleja de la realidad de ser parte de una multitud presa de normas, leyes y pactos morales, políticos y sociales que nos atan, nos aprisionan y nos movilizan en un suelo rigido rodeado de paredes altas y angostas...
Al fin, creo que sabemos que desear solo son momentos de especulaciones, que se postulan como posibles, y que muy pocas veces serán certezas que estén acompañadas momentos de fugaz felicidad... por ello es difícil lograr lo que queremos, porque solo sucederá lo que diseñemos para si mismos y para los demás, esperando que los otros puedan coincidir con tus deseos... y algo que nos enseña la vida, que gracias a los desacuerdos que nos dieron razón de ser como humanos, estos mismos nos llevaran a desaparecer como tales...
Nada más absurdo, nada más humano.
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