sábado, 16 de junio de 2012

Cuando nos apartamos de nuestra propia realidad...


Hace poco escuchaba un corto relato sobre una mujer, notablemente lesbiana, que dijo: no podemos ejercer la diversidad… y debo asumir que la frase en sí no implica nada y suena ilógico, incluso, dedicar un escrito que use como cimientos esta premisa… ahora bien, cuando la ubicamos en un contexto donde la persona representa un proceso de cambio, que favorece y debe tributar a la inclusión, donde se invita a la no-discriminación y donde se pone al humano en el centro de todas las decisiones, tiene mayores implicaciones y alertan a seguir detrás de las injusticias y luchar contra ellas.

El primer porque: destacando que no importa las limitaciones que pueda tener ésta mujer y las frustraciones que hagan de ella una esclava más de la sociedad moralista plagada de absurdos; fuera de eso, lo principal es luchar para que expresiones así (condicionantes) no enmarquen posturas que colaboren con el retroceso y/o parálisis de ese proceso histórico inusitado, donde hombres y mujeres han dado su vida para que los futuros no sean señalados y puedan expresarse.

Segundo porque: se debe decir que actualmente ha penetrado una de las peores enfermedades que atacan al humano, y son las enfermedades psicosociales, que ocasionan en el individuo aptitudes que se ubican dentro de la xenofobia, la homofobia y el racismo, que sin mucha explicación se puede señalar que se derivan del fascismo (obviamente, desde el punto de vista fascismo = desprecio a otros).

Tercer porque: el ser humano no puede seguir siendo victima de los prejuicios y las normativas ^divinas^, que son sencillamente el reflejo de frustraciones y miedos a aceptar que podemos ser diferentes y compartir un mismo suelo.

Cuarto porque: simplemente porque nuestra mayor meta en esta vida es ser feliz, y aferrándome a la ignorancia, no se ha conocido nunca en la historia un esclavo, que siendo esclavo, sea feliz… es importante tributar a la felicidad desde la liberación del espíritu.

Seguramente hay muchos porque y consideraciones, que buscan específicamente anular posturas que no contribuyen, que no favorecen al proceso que se vive actualmente en Venezuela y al cual debemos aportar… no es una postura de solicitud a derechos que no se practican… es un llamado a darle continuidad a un legado que buscaba darle felicidad, igualdad y justicia a un pueblo… y que con posturas de negación, de miedo, de falta de convicción, replican lo viejo. No es una bandera más de lucha por la diversidad, sino solo un recordatorio que por diversos es que vivimos.

Si no quieres avanzar, apártate del camino, que seguramente, alguien ocupara tu lugar.

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